viernes, 30 de enero de 2015

Aquí y ahora

Nuevo Viernes de Reflexión. Si me sigues ya sabes que acabaron los budas, pero seguimos reflexionando, porque los momentos de reflexión y de pausa son necesarios para crecer.




"La vida es aquello que te va
sucediendo mientras tú te
empeñas en hacer otros planes"

John Lennon


Muchas personas, y no sólo la gente mayor, se pasan la vida recordando acontecimientos pasados. Otras, en cambio, se dedican a evocar proyectos que han de cambiar sus vidas, pero que raramente se realizan. En ambos casos, la felicidad reside precisamente en el lugar en el que no se está. El pasado, siempre irrecuperable, puede ser evocado pero es un error convertirlo en el foco de nuestros pensamientos, pues ya dio todo lo que tenía que dar en su momento. El futuro es incierto en todo los sentidos, y basta con que deseemos ardientemente alcanzar algún objetivo para que, una vez logrado, exclamemos para nuestros adentros: "Ah, así que era esto...".

Sólo disponemos del momento presente, así que más nos vale buscar la felicidad aquí y ahora. Lo que hacemos en cada instante determina, asimismo, nuestra felicidad futura y la calidad de nuestros recuerdos. Cualquiera que sea nuestra situación, debemos aprovechar lo que ésta nos ofrezca y no perder el tiempo preguntándonos "como sería si...". Para regar la semilla de la felicidad no hay mejor lugar que el que en que nos encontramos ni mejor momento que ahora.

Observa si conjugas muchas veces el futuro al hablar. Tal vez tu existencia se fundamente en expectativas, en una felicidad por llegar. Abre los brazos al momento presente.


Para saber más

* Antología. Carne Zen, Huesos de Zen. Edaf, 2000.
* Taisen Deshimaru. Preguntas a un maestro Zen. Kairós, 1999.

...

Sólo hay un momento en la vida en el que puedas actuar, en el que eres dueño de tus actos, en el que puedes respirar y ser dueño/a de tí mismo/a... en el Ahora, y justo Aquí, estés donde estés.... Si dejas pasar ese momento, en una fracción de segundo, ya lo has perdido, ya forma parte de tu pasado... Así de etéreo es el Ahora, pero aún así, te permite llevar a cabo la acción o el pensamiento.

Tal vez es difícil ponerse en situación sólo leyendo unas líneas, pero si miras un amanecer o un atardecer, verás que la luz cambia a ojos vista, que en una fracción de segundo el sol ya no está en la misma línea y que cada momento es absolutamente maravilloso e irrepetible. Si metes las manos en un riachuelo fresco para beber, el agua sigue su curso por el lecho del río, y la que intentaste atrapar con tus manos para saciar tu sed se escurre entre tus dedos. Las gotas que caen nunca serán las mismas... una sola gota caída de nuevo al cauce, ya no la podrás recuperar jamás... Pues así es la vida, llena de rayos de sol vertiginosos y de gotas fugaces.

Actúa... Aquí y Ahora.

¡Feliz Fin de Semana!.

Namaste.


Nota: Capítulo sacado del libro "99 maneras de ser FELIZ y 99 recetas budistas para vivir con plenitud" de Gottfried Kerstin.


viernes, 23 de enero de 2015

Renovación

Este es el último buda, el último capítulo del librito de Gottfried Kerstin. No obstante, es mi intención continuar con los Viernes de Reflexión, por lo que os compartiré "maneras de ser Feliz" del mismo libro y alguna otra cosa que vaya surgiendo.


El buda de la renovación



Todo final es una renovación y un nuevo inicio. Para vivir hay que aprender a morir. Se cuenta que cuando Chuang Tzu -junto con Lao Tse uno de los fundadores del taoísmo- supo que le quedaba poco tiempo de vida, sus discípulos le comunicaron su intención de celebrar un solemne y suntuoso funeral para honrarlo. Pero el sabio chino protestó diciendo:

- Tendré el cielo y la tierra por ataúd, el sol y la luna como símbolos de jade, y las estrellas y las constelaciones como joyas. ¿No es eso más de lo que cualquiera podría desear?.
Los discípulos respondieron:
- Tenemos miedo de que os coman los cuervos, Maestro.
Chuang Tzu sonrió con benevolencia y les dijo:
- Por encima, me comerán los cuervos; por debajo, los topos y las hormigas. Impedírselo a unos y permitírselo a otros sería muestra de parcialidad. Todos son iguales bajo el Tao.


Meditación para renacer cada día

Al levantarte cada mañana, siéntate unos minutos al borde de la cama -o bien sitúate de pie frene a la ventana- y realiza unas cuantas respiraciones profundas. Siento cómo tus pulmones y tu mente se llenan del aire fresco de un nuevo día. Antes de incorporarte a la rutina, pronuncia tu mantra secreto: "La vida empieza hoy".

...

¿Os habéis preguntado alguna vez qué haríais si os dijeran que os quedara poco tiempo de vida?,  aunque más bien yo preguntaría, ¿cómo veríais y sentiríais cada acto cotidiano, cada momento con seres queridos?, un amanecer, un abrazo, una sonrisa, una caricia, un paseo, un rato de juegos, ver una película... Espero no tener que oír nunca esa noticia para aprender a vivir cada momento de forma plena. Creo que voy a adoptar ese mantra para cada día "La vida empieza hoy", ¿os apuntáis conmigo?.


Nota: Capítulo sacado del libro "99 maneras de ser FELIZ y 99 recetas budistas para vivir con plenitud" de Gottfried Kerstin.

miércoles, 21 de enero de 2015

Yoga y Niños

Si hay alguna actividad que pueda ser realizada por cualquier persona y a cualquier edad, sin lugar a dudas, es el Yoga. No importa la condición, no importa la edad, porque el Yoga es como un traje realizado a medida, siendo éste el que debe ser adaptado a la persona y no al contrario. Esto es lo que os enseñará siempre un/a buen/a profesor/a de Yoga. Desde la verdad, desde la aceptación... y ¿cuál es la verdad de los niños?, pues ni más ni menos que justamente esa: que son Niños y que deben de comportarse como tales, por lo que deberán pasar la mayor parte de su tiempo jugando.


Así es como el Yoga se adapta a la evolución del niño y se torna juego, investigación, imitación, naturalidad... En el Yoga Infantil los profesores también volvemos a ser un poco niños, sacando a nuestro peque interior y participando de sus risas y juegos. Les enseñamos a mostrarse tal cual son, sin temor a ello... Esto parece una incongruencia porque los niños, niños son, pero si pensamos fríamente y analizamos el día a día de los niños, nos damos cuenta de que se pasan la mayor parte de su día en el colegio, sentados, sujetos a unas normas. Sólo disponen de unos 30 minutos de recreo para hacer lo que corresponde a un niño: jugar. A partir de cierta edad el sistema educativo les lleva a continuar su "formación académica" con deberes y estudios en casa. De esta forma, la jornada de un niño entre clases y deberes, e incluso algunos con actividades extra escolares, se convierten en maratonianas, siendo muchas más las horas que dedican los niños a su "formación" que muchos de los adultos a su "trabajo". Pero es que además, muchos niños comen en el colegio y otros muchos, llegan al colegio antes de las nueve de la mañana porque sus padres entran antes a trabajar y no tienen más remedio que dejarles en las "escuelas matineras", que suelen llamar por esta zona. Ahora analicemos con todos estos datos ¿cuánto tiempo disponen los niños para ser niños, para jugar?.


El Yoga respeta y reconoce al individuo en todas sus facetas, no sólo en su parte física, también en su parte mental y espiritual. Por ello cuando llegamos a una clase de Yoga Infantil, nos disponemos a jugar, a reír, a saltar y a divertirnos, a cantar y bailar, cuidando de esa parte tan importante como es la imaginación.

Pintaremos, bailaremos, nos disfrazaremos... Podemos entrar en un cuento, ser los protagonistas de una historia, convertirnos en animales o en plantas y desarrollar e hilvanar partes de un relato en el que sólo tendremos una norma: el respeto, por nosotros mismos y por nuestros compañeros.


La naturaleza es muy sabia y nosotros somos parte de ella, aunque a muchos parece que se les haya olvidado. Observando podemos aprender mucho... así el gato nos enseña cómo ser flexibles, el árbol a crecer desde una base firme y enraizada dejando que el aire mezca nuestras hojas y el sol nos acaricie, el guerrero a ser fuertes y seguros de nosotros mismos, la tortuga a recogernos hacia nuestro interior y descubrir que guardamos...

Es increíble ver en los niños la forma natural con la que integran a la perfección los asanas de Yoga. Es como si fueran parte de ellos, y con un mínimo recuerdo, aflorara a la superficie. Os sorprenderán de pronto, el cualquier momento o lugar, respirando con su manitas juntas y los ojos cerrados, cantando un OM, construyendo algún asana o cantando un mantra. Muchos de ellos esperan su clase de Yoga semanal sabiendo que serán ellos mismos y que nadie les juzgará, porque todo está bien en ellos.

Algún día tal vez esta sociedad se dé cuenta de la importancia de cuidar a nuestros niños como seres completos que son e introducirá una educación emocional y espiritual en el sistema educativo, introduciendo el Yoga como parte fundamental en los colegios. Es una suerte hoy en día, encontrarse con algún colegio que así lo tiene ya establecido, aunque ciertamente son los menos.

Con el Yoga los niños aprenden a estar, a conocer y a controlar su cuerpo. Trabajan la respiración y controlan el sistema nervioso. Les ayuda a tener una buena higiene postural. Les aporta fuerza, equilibrio, movilidad, flexibilidad... Desarrolla sus músculos motores. Controlan mejor sus emociones, por lo que llevarán mejor las situaciones de estrés, nerviosismo, enfado, ira, frustración. Aprenden a relajarse. Mejoran notablemente su concentración, ya que el Yoga aporta consciencia. Canalizan mejor su energía. Eleva su autoestima, por lo que crecen sintiéndose seguros de ellos mismos. Les ayuda a desarrollar su imaginación, creatividad, pero también atención, memoria. Mejoran su interacción con el entorno.

Sin duda alguna introducir a los niños en el Yoga será un gran regalo que les podrá acompañar durante toda la vida.

Podéis encontrar más entradas relacionadas en la etiqueta Yoga Infantil.

sábado, 17 de enero de 2015

Paté de Tofu y Aceitunas

Hoy os traigo una receta sencilla, rica y muy nutritiva. Se trata de un paté ideal para una cena de sábado, un aperitivo, o incluso para untar en la tostada del desayuno.

Sus ingredientes principales son el tofu y las aceitunas. El tofu es una importante fuente de proteínas y contiene los 10 aminoácidos esenciales para la vida, por lo que es ideal para los niños ya que necesitan un aminoácido más que los adultos. Estos aminoácidos esenciales no puede elaborarlos el organismo y por ello debemos tomarlos a través de los alimentos. Es rico en hidratos y fibra, por lo que es perfecto para regímenes dietéticos. Rico en vitaminas (entre ellas la vitamina E), es una fuente de calcio, lecitina, minerales e isoflavonas (por lo que es muy recomendable en la menopausia ya que regula los estrógenos). Es antioxidante y no contiene conservantes ni hormonas. Es mucho más digestivo que los alimentos que contienen proteínas de origen animal, por lo que ayuda a reducir el colesterol, es bajo en calorías y bueno para la memoria.

Las aceitunas, por otra parte, contienen altas cantidades de omega-3 y omega-6 beneficiosos y necesarios para el organismo.

La salsa umeboshi, se realiza a partir de ciruelas japonesas frescas secadas al sol y metidas en barriles con sal. Son ricas en calcio, hierro y fósforo. Estimulan el funcionamiento del hígado. Son alcalinizantes y tienen un efecto sedante.


Ingredientes:

1/2 Tofu (yo pongo media pastilla y compro el tofu en Aldi)
1/2 diente de Ajo
1/2 bol de Aceitunas negras deshuesadas (utilizo un bote también del Aldi)
1/4 cucharada de café de Salsa de Umeboshi
1 cucharada sopera de Salsa de Soja
2 Nueces tostadas y picadas (yo no las pongo naturales y la cantidad a ojo - se añaden por encima al paté ya terminado)

Preparación:

Hervir el Tofu unos 4 ó 5 minutos. Triturar todos los ingredientes excepto las nueces. Añadir un pelín de agua hasta convertir en una crema. Decorar con las nueces picadas por encima.


Ahora ya sólo queda disfrutar de este paté, untado o bien con crudités de verduras por ejemplo. También se puede utilizar añadiendo más agua, realizando una salsa más ligera para acompañar pastas.

Namaste.

viernes, 16 de enero de 2015

El buda de la eternidad

Hoy en este Viernes de Reflexión os dejo directamente con...


El buda de la eternidad

"Libérate del pasado, libérate 
del futuro, libérate del tiempo 
intermedio; sé trascendente".

El sabor de la eternidad sólo se conquista cuando se trasciende el miedo a la muerte. Sobre esta cuestión, una mujer llamada Kisa Gotami fue una vez a ver al Buda, trastornada por la muerte de su hijo. Con el niño muerto entre sus brazos, Kisa imploró al maestro una medicina que devolviera la vida a su pequeño.

- De acuerdo -respondió-, pero primero debes traerme una semilla de mostaza.
- ¡Una semilla de mostaza!. ¡Qué fácil! -respondió la mujer-.
- Pero -agregó el Buda- debes tomarla de una casa donde nadie haya muerto.

Kisa Gotami salió corriendo a pedir una semilla de mostaza y llamó a una casa tras otra. Pero al preguntar si alguien había fallecido en la casa, la respuesta era siempre: "Desgraciadamente si. Los muertes son muchos, y los vivos, pocos".

Kisa estaba totalmente desesperada y se preguntaba dónde podría encontrar la semilla que necesitaba. Finalmente comprendió el mensaje: la muerte llega a todo el mundo; no existe escapatoria. Así pues, fue a reunirse con el Buda y dejó a su hijo en el suelo, diciendo:

- Ahora sé que no estoy sola en este inmenso duelo. La muerte llega a todos.

Imagen de la página Acatos

El satori es el inicio

En el zen, la iluminación no es el fin del camino, sino la puerta de entrada. Más que seguir el sendero para lograr despertar, se trata de despertar para poder seguir el sendero sin dudas y confusión. El camino es la vida.


Nota: Capítulo sacado del libro "99 maneras de ser FELIZ y 99 recetas budistas para vivir con plenitud" de Gottfried Kerstin.


miércoles, 14 de enero de 2015

Namaskar en el suelo (Saludo en el suelo)

Entre los Saludos que podemos encontrar en la práctica de Yoga, tal vez el más conocido es el Saludo al Sol (Suryanamaskar), sin embargo no es el único que podemos encontrar en esta disciplina milenaria, ni muchísimo menos.

Este saludo que hoy os comparto se denomina Namaskar y está formado por tres ejercicios, siendo el último el saludo propiamente dicho. Se trata de una práctica dedicada a la preparación de la columna vertebral, reeducando la misma y manteniéndola en perfecto estado. La práctica constante y continuada de este saludo os aportará una espalda sana y libre de molestias.

Os dejo mis dibujos con las distintas fases que más abajo os detallo:

1ª Fase
Posición de partida, tumbadas en el suelo hacia arriba, nos podemos colocar una pequeña y fina almohada en la zona lumbar (o una pequeña mantita doblada -algo muy leve pero que ayude a apoyar las lumbares-) los brazos al lado del cuerpo, las piernas juntas. Elevamos los brazos paralelos hacia atrás por encima de la cabeza e inspirando, flexionamos hacia adelante, columna recta, brazos hacia arriba paralelos, manos relajadas, abdomen retraído, tórax elevado y mentón levemente hacia la garganta para que las cervicales estén extendidas. Atención a brazos, con hombros hacia abajo y atrás, y codos atrás. Flexionar un poco la piernas, dejando caer las rodillas a los lados abriendo piernas, y pies más o menos juntos en el centro. Todo ello lo llevaremos a cabo según vamos subiendo, para al llegar tener la posición de espalda, brazos y piernas. Exhalando bajaremos con cuidado volviendo a la posición inicial, apoyando manos a los lados, estirando piernas y bajando muy lentamente, retrayendo abdomen y redondeando columna, para ir apoyando vértebra a vértebra en la misma. Lo último que apoya es la cabeza. Realizar un mínimo de 10 veces.

2ª Fase
En la segunda fase, cuando estemos sentadas, comenzaremos flexionando el brazo derecho para llevar la mano al codo izquierdo (el brazo izquierdo queda elevado). En esta posición, giraremos primero la cabeza hacia el brazo flexionado, e inspirando giraremos hacia la derecha el tronco manteniendo la postura de rectitud. Deshacer la postura volviendo al centro con el tronco, después vuelve a su posición la cabeza, bajamos los brazos y descendemos al suelo a posición inicial para realizarlo a continuación, con el otro brazo. El descenso se realizará de la misma forma, lentamente, retrayendo abdominales y vértebra a vértebra hasta depositar en el suelo poco a poco la columna y, por último, la cabeza. Realizar un mínimo de 4 veces en cada lado.



3ª Fase
La tercera fase es muy intensa y sólo se realiza una vez al final del ejercicio. Gran estiramiento. Nos ayudaremos de una cinta o cinturón cosido de modo que nos sujete la apertura de los brazos sin tener que agarrarlo con las manos, quedando dicha cinta a la altura de las muñecas. Tras adoptar la posición arriba con los brazos elevados, extenderemos la pierna derecha dejándola recta. Haremos lo mismo con la izquierda, quedando ambas juntas y extendidas. Pies activos en flex con la planta bien extendida y las corvas hacia el suelo. Tórax en elevación, hombros atrás, codos atrás... Exageraremos la postura más y más, y más aún..., comenzaremos a sentir mucho calor en la cara..., todavía podemos mantener la postura un poco más... y bajamos.

Es el momento de quedar inmóvil en el suelo unos minutos, sólo respirando. En la pausa, se da el efecto.

Las embarazadas pueden realizar Namaskar, pero desde la posición de sentadas. Al descansar se recogen con los pies hacia la ingle y redondeando su espalda. Hasta los 3 meses de embarazo podrían realizarlo de forma normal.

Los efectos que conllevan su práctica: invierte las curvas fisiológicas vertebrales, equilibrándolas tanto estética como funcionalmente. Elimina los dolores de espalda. Revitaliza el sistema nervioso. Tonifica los músculos abdominales y estimula la energía.


Puedes practicar en casa, pero siempre es aconsejable que busques un/a buen/a profesor/a de Yoga y que acudas a clase con el fin de avanzar en tu práctica y corregir técnica.

Trabaja tu cuerpo para llegar a tu mente.

Namaste.

viernes, 9 de enero de 2015

Busca en tu interior

¿Estás preparado/a para la pausa, para ese momento de reflexión?, allá va nuestro Viernes de Reflexión:


El buda del descubrimiento

"Todos sois budas"


En varios diálogos, Platón sostiene que el ser humano no conoce el mundo a partir de la experiencia sino a través de la razón. Las ideas -o esencias- siempre han estado dentro de nosotros, y si no tenemos consciencia de ellas es porque las olvidamos al caer en el mundo terrenal. 

Según la perspectiva platónica, conocer es recordar  lo que ya sabíamos, e ilustra el carácter ilusorio de la realidad por medio del mito de la caverna, donde sólo vemos pasar las sombras de las cosas.

Del mismo modo, el zen sostiene que no se puede llegar a la iluminación -o satori- a través del intelecto. Puesto que todos estamos iluminados, sólo necesitamos un golpe de inspiración, la comprensión súbita que nos lleve al descubrimiento de una naturaleza búdica que siempre ha anidado en nosotros.

Cada cual debe encontrar -y despertar- el buda que duerme en su interior.


El poder de la intuición

La intuición es un sentido infrautilizado que nos conecta con lo más profundo de nuestro ser. A menudo nuestro inconsciente conoce la respuesta de aquello que estamos buscando y nos lo hace saber a través de signos sutiles. De nosotros depende aprender a reconocerlos e interpretarlos.

...

Habida cuenta de que nuestra existencia es ínfima si la comparamos con la edad de la tierra, con el tiempo que el hombre habita en ella... bien pudiéramos reflexionar sobre si nuestra alma es sólo eso, una simple partícula flotando en un abismo que sin más aparece y desaparece. No obstante, también sabemos, y así la ciencia lo ha demostrado, que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma. Piensa sobre ello. Somos energía, todo es energía, por lo que... en nuestras idas y venidas, en nuestras transformaciones, podemos ser almas antiguas con un profundo conocimiento. Sin embargo, para despertar, debemos conectar con nuestro corazón, con nuestro verdadero ser que será el que pueda guiarnos en nuestro camino y en nuestra verdad.

Despierta tu consciencia, inicia el camino hacia el autoconocimiento y encuentra tu verdad. 


Nota: Capítulo sacado del libro "99 maneras de ser FELIZ y 99 recetas budistas para vivir con plenitud" de Gottfried Kerstin.


miércoles, 7 de enero de 2015

Roscón de Reyes semi-integral de Espelta

¿Cómo has comenzado el nuevo año?, espero que bien. ¿Qué tal los Reyes?, tras tantos días de comilonas y de "excesos", llega el último día en que es tan típico desayunar con Roscón de Reyes. En casa decidí hace algunos años que todo lo que pudiera realizar casero así sería, e incluso me atreví con el Roscón. En concreto éste es el cuarto año que lo hago en casa y la verdad, no es tan difícil... todo es atreverse y ponerse. Al fin y al cabo, hay que disfrutar de lo que se hace y desapegarse de los resultados. Si disfrutamos del proceso y lo hacemos con todo nuestro amor, tenemos todas las posibilidades de que el resultado sea satisfactorio, y si no lo es... ¿qué puede pasar?, pues que tengamos otra posibilidad para volver a probar y mejorar. Nadie nace sabiendo. Y no debe ser todo perfecto, de hecho los errores nos ayudan a crecer y a mejorar, así que ¿a qué tener miedo?. Además, aunque hayan pasado los Reyes, tenemos la excusa perfecta para hacerlo un día con menos prisas y tener lista una merendola.

He probado tres recetas distintas y he visto muchas más. En esta ocasión me decidí por repetir  esta receta que realicé en el año 2013 y que nos facilitó una forera de Red Canguro. Se realiza con masa madre, pero se puede realizar en el mismo día, así que es relativamente "rápida" de hacer... y entrecomillo porque el Roscón es una masa que se debe dejar reposar sin prisas y que justo cuanto más repose sin perturbaciones externas, mejores son los resultados obtenidos.

Hasta la fecha siempre había realizado los Roscones con harina blanca, ecológica, pero refinada al fin y al cabo y dado que los refinados no es que le hagan mucho favor a nuestro organismo, me atreví a trabajar con la masa semi-integral (no dejaba de ser una "prueba" pero no quería jugármela a realizarla totalmente integral y que tal vez quedara demasiado compacta). Por tanto utilicé Harina Semi-Integral Ecológica de Espelta de Rincón del Segura y os puedo asegurar que es de gran calidad, los panes que hago en casa son una auténtica delicia.

Sin más dilaciones, os dejo la receta:

Ingedientes:

- 130 grs. de Azúcar Integral Ecológico (también de Rincón del Segura)
- Piel de naranja (sin blanco)
- Piel de limón (sin blanco)
- 130 grs. de Bebida de Avena
- 30 grs. de Levadura fresca
- 580 grs. de Harina Semi-Integral Ecológica de Espelta
- 70 grs. de Mantequilla Ecológica a temperatura ambiente
- 2 Huevos Ecológicos (y 1 más para pintar el Roscón)
- 2 cucharadas soperas de Agua de Azahar
- Un pellizquito de Sal
- Para decorar: Azúcar Integral Ecológico humedecido, Nueces y Naranja confitada (también hecha en casa).

Masa Madre (se puede realizar en un bol grande o en la encimera bien limpia):

De los ingredientes ya indicados, utilizaremos:

130 grs. de Harina
1 cucharadita de Azúcar
70 grs. de Bebida de Avena
10 grs. de Levadura fresca

Para realizar la masa madre, hice un mini volcán en la encimera limpia con los 130 grs. de Harina y la cucharadita de Azúcar. Calentamos un poquito los 70 grs. de Bebida de Avena para que esté tibia y ahí desmenuzamos y deshacemos los 10 grs. de Levadura. Aquí viene la primera anécdota, porque no falla que siempre haya alguna y ¿qué sería sin ellas?. El mini volcán se desbordó y tuve que recuperar a toda prisa la leche que se desparramaba por la encimera... Una vez amasada muy bien a mano y formada una masa homogénea, se forma una bolita con ella y se deja en un bol. Se calienta agua y con ésta templada, se echa en el bol y se cubre la bola de masa madre. En el momento en que ésta flote y haya duplicado su tamaño, ya estará lista para utilizar.

Yo no las tenía todas conmigo, porque al ser la Harina Semi-Integral tenía dudas de que fermentara igual y mientras seguía con la receta, no le quitaba el ojo de encima. Cuando ví que comenzaban a subir burbujitas, tuve la certeza de que en algún momento comenzaría a elevarse y a flotar.

Resto de Masa:

Con un molinillo molemos la piel de naranja y limón con el resto de Azúcar y reservamos.

Mezclar en un bol grande el resto de la Bebida de Soja con el resto de Levadura (volví a templar la bebida de avena antes de mezclar con la levadura). Añadir los 2 Huevos, el Agua de Azahar, la Mantequilla y el Azúcar con las pieles de naranja y limón. Añadir poco a poco el resto de Harina y el pellizquito de Sal. Ha llegado el momento de añadir la Masa Madre. Podemos repartirla en varios trozos para que cueste menos mezclarla y homogeneizar toda la mezcla. Llegará un momento en que no se podrá seguir mezclando bien en el blog con una varilla o cuchara, así que ha llegado el momento de pasar nuevamente a amasar a mano en la encimera que previamente habrá que espolvorear con Harina. Siempre se amasará de afuera a adentro.

Se trata de una masa blanda y no demasiado pegajosa, pero si se pega mucho en las manos, se puede añadir un pelín de Harina y sobre todo, es bueno tener las manos enharinadas. Una vez muy bien amasada, hacemos otra bola, dejamos en un bol y tapamos con un paño limpio en un lugar sin corrientes, hasta que haya doblado su volumen como mínimo. Aquí dependerá de la humedad y la temperatura, pero por lo menos 2 horas. Cuanto más tiempo y mejor sea este levado, más esponjoso podrá quedarnos porque formará burbujas de aire en su interior. En mi casa hace frío, así que pensé que tardaría bastante. Para evitar corrientes, lo dejé dentro del horno apagado.

Una vez haya finalizado el primer levado, te enharinas un poco las manos para sacar la masa del bol y se vuelve a amasar bien. Se forma otra bola y se deja reposar unos 15 minutos en la encimera por ejemplo. Pasado este tiempo, se comienza a estirar y a formar el Roscón. Para ello, me mete un dedo en medio de la masa y se va agrandando poco a poco. Conforme el agujero del centro se hace grande, se meten ambas manos como si tuviéramos una rueda y dejando que siempre la parte de abajo repose sobre la encimera, vamos rodándolo en nuestras manos. Así vamos dando vueltas haciendo esa rueda más grande. Preparamos una bandeja de horno con papel vegetal, ponemos un cuenco o vaso engrasado con aceite de girasol en medio y dejamos nuestro Roscón introduciendo el cuenco o vaso en medio. Si formado nuestro Roscón, éste se encoge, volveremos a amasar, dejaremos reposando unos 10 minutos y volveremos a realizar la forma de rosco. Es el momento de meter en nuestro Roscón la/s sorpresa/s: haba, garbanzo, figuras... por la parte de abajo y haciendo un pequeño agujerito con los dedos para después volver a cubrir un poco. Como está por debajo, no se ve. Los debemos envolver bien con papel de film.

Volvemos a dejar en reposo y levando para que suba de nuevo. En mi caso lo dejé dentro del horno como unas 5 horas, porque tenía pensado hornearlo al día siguiente y no tenía prisa. Eso si, iba observando su evolución sabiendo que por la temperatura de mi casa tardaría en subir. Si no se dispone por lo menos un par de horas o tres, hay personas que con el Roscón fuera, encienden el horno a 50ºC y una vez alcanzados, lo apagan y meten en Roscón dentro tapadito con film, lo que hará que el levado sea más rápido al tener algo de calorcito.


Una vez finalizado este segundo levado, si vamos a realizar en ese momento el horneado del Roscón, se precalienta el horno a 200ºC con calor arriba y abajo. En marcha ya el horno, es el momento de coger un Huevo extra, batirlo (un truquito: para que no se queme, añadir un chorrito de la Bebida de Avena) y con una brocha de silicona, pintar con mucho cuidado nuestro Roscón. Poner el Azúcar humedecido por encima y el resto de la decoración (almendra laminada, fruta confitada, etc.). Una vez alcanzada la temperatura, metemos nuestro Roscón y tras 10 minutos, lo bajamos a 180ºC. Algunos le dejan en este momento sólo calor abajo, pero en mi horno no es posible, así que lo vigilo por si es preciso en algún momento poner papel de aluminio por encima para que no se tueste demasiado la parte de arriba. Según el horno, estaría en unos 20 ó 25 minutos. Esto sería lo "general", lo que dice la receta...

Ahora te indico lo que hice yo... Como he comentado anteriormente, pensaba hornearlo al día siguiente para comerlo recién hecho. Por tanto, batí el huevo, lo pinté con la brocha de silicona y, en su bandeja de horno, conforme estaba, lo tapé con papel de film para meterlo en el frigorífico antes de irme a dormir. Así relentizamos el proceso y con el huevo, evitamos que se reseque.

Dejé la cocina cerrada y programé un pequeño calefactor para que se pusiera en marcha una hora antes de levantarme con el fin de que la cocina estuviera un poco caldeadita. Saqué el Roscón del frigorífico y dejé una hora para que se atemperara. Unos 15 minutos antes de que se cumpliera la hora, puse en marcha el horno a 200ºC. Mientras pinté de nuevo el Roscón con el Huevo batido que me había sobrado, añadiendo ese chorrito de Bebida de Soja. Le puse el Azúcar humedecido, la Naranja confitada que había preparado el día anterior y nueces crudas. En el momento en que metí el Roscón lo bajé a 180ºC. A los 20 minutos comencé a vigilar. Llegado el momento en que el Roscón parecía hecho, la parte de arriba no estaba "tostada", por lo que puse un poquito de calor arriba con el ventilador y al momento ya estaba dorado.



Saqué del horno, quité con ayuda de un cuchillo pasando alrededor  del cuenco, quité éste y con sumo cuidado, lo pasé a una bandeja. Mientras se enfriaba, me fuí a despertar a mis chicos y fuimos a ver los regalos de los Reyes.



Tras esto tuvimos el espectacular desayuno con chocolate y un delicioso Roscón super esponjoso del que todos disfrutamos. Ver la cara de mi peque y de mi marido fue el mejor regalo de Reyes sin lugar a dudas.
Nos quedó menos de medio Roscón tras el desayuno, pero se dió buena cuenta de él a lo largo del día.


Sólo pude hacer fotos del pedazo que nos quedó tras el desayuno, con la cámara reflex... porque lo suyo era disfrutarlo sin esperas para tomas fotofráficas, porque era el momento de estar en "aquí y ahora" ;^).

Espero que te animes y te guste.

Namaste.






viernes, 2 de enero de 2015

Tu misión en la vida

Nuevo año y 365 días llenos de oportunidades. Un libro en blanco por escribir, todo a tu disposición.

El último viernes del pasado año falté a mi cita, cuando me dí cuenta, ya era sábado... pero no podían ser dos, así que aquí estoy.


El buda de la finalidad

"Tu tarea es descubrir cuál es tu 
tarea y entregarte a ella de todo 
corazón".

Aunque no cabe duda de que la vida es una finalidad en sí misma, necesitamos sentirnos útiles al mundo, encontrar cuál es nuestra misión para podernos entregar a ella en cuerpo y alma. Algunos sienten la llamada ya desde la infancia, en tanto que otros descubren cuál es el objeto de su vida a una edad avanzada.

Lo importante es que cuando llegue el momento, tengamos el valor para realizar nuestro sueño. Paulo Coelho decía en su novela El alquimista que cuando deseamos algo de todo corazón, "el universo entero conspira para que lo consigamos".

En cualquier caso, el Universo "conspira" mucho mejor si aquello que nos mueve es en beneficio de los demás seres sintientes. Los deseos egoístas no suelen gozar de la complicidad del destino.


Si no has hallado todavía tu misión, examina cuáles son tus virtudes y pregúntate cómo puedes emplearlas para hacer de este mundo un lugar mejor.


Amplía tu horizonte

Que no hayas hecho nunca una cosa no significa que no tengas cualidades para ella. Si nunca has tocado un instrumento, por ejemplo, no deberías perder la oportunidad de ponerte a prueba. Tal vez descubras una capacidad dormida que aportará una nueva dimensión a tu existencia.

...

Tal vez no fuera una casualidad que justo la semana pasada no publicara "viernes de reflexión".... leída y escrita la entrada de hoy, me da la impresión de que no podía tocar un buda mejor para comenzar el año.

¡Atrévete a hacer aquello que te gusta, que te llama la atención!, analiza cómo te sientes mientras lo realizas. Disfruta. Desapégate del resultado y disfruta del camino.